mércores, outubro 12, 2005

La salud.

Mañana se hace publico el ganador del próximo premio Nobel de literatura. Esta noche don Mario Vargas Llosa, como tantos otros candidatos, no dormirá bien. Intranquilo se removerá en su cama y rezará pidiendo una llamada desde Suecia. Cuando mañana, a eso el mediodía, suene su teléfono una sonrisa infinita brillará en su rostro. Temblando descolgará el auricular.
Desde el otro lado de la línea un amable comercial le espetará « ¡Buenos días! ¿Tiene un momentito? Le llamo para ofrecerle…» Sus labios se relajarán para dibujar una sonrisa más irónica y, respirando hondo, disfrutará del hecho de estar vivo. Se quedará un rato mirando llover tras los cristales y pensando que estar sano sí que es un premio.

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