luns, xaneiro 16, 2006

Quinientas razones… ( III ).

Después del señor González tomó la palabra, para exponer sus “razones”, el profesor titular de la facultad de ciencias económicas don Julio Lago. Su tesis era que el establecimiento de la Comunidad Autónoma de CyL había perjudicado claramente el desarrollo socioeconómico de León (matizó que los datos a los que iba a aludir se referían exclusivamente a la provincia de León y no al conjunto de las “tierras leonesas”) Esperando que nadie se ofenda por ello –si es que alguien lee esto- voy a resumir su introducción como la clásica argumentación de un nacionalista o regionalista sobre la tesis de que “nosotros nos gobernaríamos mejor y gestionaríamos mejor nuestros recursos” afirmaciones que, si bien pueden ser ciertas, son bastante discutibles. Me intentaré explicar. Es posible que una administración propia y más cercana fuera más beneficiosa para los ciudadanos que la actual pero ¿a quién beneficiaría más? Y no me refiero territorialmente (porque es posible que se estableciese un centralismo capitalino en el que la ciudad de León obviase a la periferia -Zamora y Salamanca-) sino a los profesionales de la política. ¿Qué implicaría la creación de la Comunidad Autónoma de León (CAL)? El establecimiento de un gobierno autonómico con sus consejerías y delegaciones, un tribunal de justicia, un parlamento que serian gestionados por unos políticos pésimos. Si no es posible –los hechos lo demuestran- que lleguen buenos gestores a las instituciones centrales ¿puede haber en España 17 (ó 18) personas preparadas para ser presidentes de una comunidad autónoma? ¿Hay suficientes individuos dignos y preparados para ocupar 17 (ó 18) parlamentos autonómicos además de un Congreso y un Senado? Personalmente lo dudo pero soy consciente de que ese es un problema de los partidos políticos que requeriría otras soluciones y que no debe impedir, en ningún caso, discutir si debe existir una CAL. Pero a estos prejuicios que se pueden resumir en un “para gastar más sin solucionar nada, mejor nos quedamos en CyL” me contestó don Julio. “He hecho un estudio del gasto que supondría para el Estado la CAL –uniprovincial- comparándola con otra semejante en población y competencias que ya existe: Cantabria (dio los datos que las hacían semejantes). El coste de Cantabria es de 300.000 millones de pesetas y el de CyL 1, 3 billones. De tal manera que si León fuese comunidad autónoma habría que restar su coste al presupuesto de CyL, por lo que para las restantes ocho provincias habría un presupuesto de 1 billón de pesetas que considero suficiente para su mantenimiento”. Sobre esta premisa afirmó la viabilidad de la CAL uniprovincial “pues si necesitase 500.000 millones, ambas comunidades por separado no podrían existir por el alto coste que supondrían para España”, pragmatismo económico. Su exposición fue más larga y consistió en la descripción de la triste situación económica de nuestra provincia.

1 comentario:

Miguel Ángel González dixo...

Sergio. La necesaria síntesis en la exposición hace que se pasen por alto muchas cosas. Voy a replantearte la cuestión.
En primer lugar, voy a exponerte el marco jurídico actual: La Constitución Española, en su artículo 2, reconoce el derecho a autonomía a las regiones y nacionalidades españolas. Dejemos de momento de lado el tema de las nacionalidades...
Hay una cosa clara: las regiones españolas son perfectamente conocidas e incluso están definidas jurídicamente. Son: Galicia, Asturias, León, Extremadura, Vascongadas, Navarra, Aragón, Cataluña, Valencia, Castilla la Vieja, Castilla la Nueva, Murcia, Andalucía, Baleares y Canarias. Están establecidas en el artículo 2 del R.D. del 30/11/1833, un artículo que según las consultas que hemos realizado sigue vigente.La división regional española y su delimitación también está recogida en la Ley Orgánica de 14/6/1933 que regulaba el Trbunal de Garantías Cosntitucionales de la II República y el Tratado Comercia entre España y Suiza de 1975.
Observa que de todas estas regiones españolas, sólo dos no son comunidad autónoma y que las "anomalías" autonómicas está relacionadas con León y con Castilla.
La Constitución Española establece además los requisitos para ser comunidada autónoma: provincias limítrofes con características históricas, culturales y económicas comunes o ser entidades regionales históricas en el caso de las uniprovinciales. Creo que es obvio que ni Logroño, Ni Santander ni Madrid han sido nunca "entidades regionales históricas". En el caso de "Castilla y León" es obvio también que las provincias leonesas (aplicando el gentilicio de acuerdo al DRAE) y castellanas (también aplicando el DRAE) no tienen características históricas (las primeras proceden del reino de León y las segundas de Castilla), culturales (tampoco hay características culturales comunes ya que ni siquiera hay una identidad común, aunque este punto requeriría un tratamiento más exhaustivo) ni económicas (como queda demostrado por la necesidad de un "Plan Oeste"). "Castilla y León" no es una región española, nunca lo fue. Su propia denominación pone en evidencia que son DOS entidades históricas. ¿Por qué se le reconoció el derecho a autonomía a una región artificial?

Por otra parte, la Constitución Española reconoce derechos a los pueblos españoles. Lo plantea en el preámbulo y lo establece en el artículo 46. Sin embargo, ¿qué implicaciones trae la creación de la comunidad autónoma de Castilla y León respecto al Pueblo Leonés, el pueblo correspondiente a la región leonesa (sea cual sea su delimitación)? Deja de existir. Como todas las regiones españolas son comunidades autónomas, se produce la identificación inversa, es decir, al de identificar comunidades autónomas con regiones, lo que trae como consecuencia que el Pueblo Leonés deje de tener entidad propia y pase a formar parte de un artificial "Pueblo Castellano-Leonés" que además es identificado, tanto por la Comunidad utónoma de CyL como por el resto de España como "Pueblo Castellano". ¿Que hay de los derechos a la conservación del patrimonio histórico, cultural y artístico del Pueblo Leonés, vinculado a la región histórica de León (así consta en las enciclopedias) del que encontramos referencias que se remontan a hace más de mil años y cuya existencia no era discutida cuando se promulgó la Constitución? A la propia Comunidad Autónoma no le interesa poner en evidencia que esta comunidad autónoma está formada por dos entidades históricas. En sus estatuto de autonomía niega que la leonesa y la castellana sean dos entidades distintas. Se refiere a la identidad ÚNICA de los reinos de Castilla y León (sí, aunque parezca incoherente) que la comunidad autónoma está recuperando y a cuya defensa orientará todas sus actuaciones e instituciones. Se refiera asimismo a un "Pueblo castellano y leonés" o "castellano-leonés" previo a la Constitución.
Podría darte pruebas concretas de como la Junta de Castilla y León está invirtiendo mucho dinero para decir que León y Castilla nunca fueron regiones distintas sino, desde siempre una única región, pero seguiré cion mi hilo argumentativo.
Por lo tanto no es que León le vendría mejor con una comunidad autónoma sino que la creación de una comunidad autónoma leoensa sería la consecuancia natural de la aplicación rigurosa de la Constitución Española. Hasta aquí, amigo mío, no veo traza alguna de nacionalismo ni de victimismo.
Ahora sí empezaré con el victimismo: ni la región leonesa ni la provincia leonesa reciben lo que les correspondería si fueran comunidad autónoma. Este punto es normal aunque pone en evidencia que si esta región fuera comunidad autónoma como legítimamente le corresponde, le iría mucho mejor económicamente. Pero es que ni siquiere recibe lo que le corresponde de acuerdo a su peso poblacional. Centrémonos, como ejemplo, sólo en la provincia de León. El porcentaje de su población respecto al total es próximo al 20%. Sin embargo la cantidad que recibe por habitante le sitúa, año tras año desde hace 20 años, en los últimos lugares. En el caso del presupuesto para el 2006, en último lugar está Salamanca y después León. Y así, año tras año y tras año. Se hace por tanto eviden que, por una parte, el dinero que corresponde a León se va a otros sitios, y por otra, que el dinero que no recibe León hace que se agudice la crisis industrial, de infraestructuras y de población que padece. Exigir lo que te corresponde, especialmente cuando das datos precisos de que se está cometiendo una injusticia o discriminación, no es nacionalismo.

Ahora bien. Supongamos que hubiera una autonomía leonesa, pluriprovincia o uniprovincial, ¿Existiría una nueva centralización ejercida desde la ciudad de León? Es lo más probable si se parte de un esquema de organización centralizado. Sin embargo, si se aplicará el modelo de organización territorial tradicional leonés, que se caracteriza por su fuerte comarcalización, fortaleza del poder local y debilidad del mundo urbano. En todo caso es un proyecto de TODOS los leoneses.

Hay algunas razones que explican la razón de la fuerte centralización que ejerce Valladolid y que explican por qué esta ciudad impulsó (y lleva varios siglos impulsando) la formalización de esta región del Duero. La necesita para sobrevivir. El modelo de poblamiento del centro de la meseta consiste en centros de población importantes con otros núcleos de población subordinados (que es una de las diferencias fundamentales entre el modelo de poblamiento leonés y el castellano). Valladolid, para subsistir, necesita ser el centro y capital de una gran región.

De momento no me enrrollo más. Espero que te haya resultado interesante y espero tus críticas.

Un saludo