xoves, abril 06, 2006

CRÓNICAS RETROACTIVAS ( III )

HUMOROTECA DE L´AURORE.

DEL URBANISMO.

18-12-2216. El “trem” llegó al Nivel 2 en un abrir y cerrar de ojos. Pero para que me entiendan creo que no puedo escamotearles más la descripción de las ciudades del futuro. Odiarán tanto como yo las digresiones descriptivas, sobre todo las geográficas, pero pienso que ésta es imprescindible. Parece ser ─nadie es muy explícito y me he ido enterando extraoficialmente─ que hubo una nueva guerra mundial y que desde su fin la superficie del planeta es inhabitable. Cuando los combates se centraron en los frentes y los ataques contra la población civil fueron cesando, algunas empresas armamentísticas destinaron parte de sus ganancias a la construcción de colonias para los supervivientes que, para mayor seguridad, alzaron a modo de palafitos un par de kilómetros sobre la superficie. Casi nadie tenía dinero por lo que los precios de las viviendas (y la seguridad que comportaba vivir con tropas privadas para la defensa) se pagaban con el trabajo. Finalizada la guerra y recuperada la parte mollar de la tecnología para fines pacíficos comenzó la construcción de las nuevas ciudades: enormes prismas con bases cuadradas de diez kilómetros de lado y nueve de altura divididos en ocho niveles. La planta intermedia además de frontera es el centro de transporte interurbano ─deben entenderlo como interestatal pues cada ciudad funciona como estado independiente. De los seis niveles residenciales, los tres superiores (1, 2, y 3) tiene una baja densidad de población mientras que los inferiores se asemejan a las grandes urbes de principios del XXI: enormes edificios, caos circulatorio y en las afueras, cerca de las paredes de prisma, chabolas. La comunicación entre los niveles 1, 2 y 3 es libre. Entre la zona superior y la inferior, si es descendente, puede conseguirse una autorización con relativa facilidad pero si es ascendente sólo por causa justificadas (entre las que, claro, se encuentra el trabajo) se permite. El octavo nivel es el administrativo y de control y se encuentra en la cúspide del prisma pero sobre él ya les escribiré más adelante. Mi casa estaba en un nivel privilegiado, el 2, era un hermoso chalet con amplio jardín y bosquecito, el justo premio al heroísmo que había demostrado en el espacio. Lo que siempre había soñado.


Publicado en el número diecisiete de Le Rosaire de l´Aurore, diciembre de 2005.

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