xoves, marzo 30, 2006

CRÓNICAS RETROACTIVAS. (Presentación)

En el número doce de Le Rosaire, julio de 2005, Gervasio Friztgerald presentaba así la primera crónica de Walter ego:

Cuando enviamos a nuestro reportero W. Ego a Suiza para cubrir el extraño caso de la oleada de suicidios en las cúpulas de las compañías reaseguradoras (Cfr. Le Rosaire, número tres, II Época.) no podíamos sospechar que allí encontraría un atajo para la inmortalidad de la que siempre le creímos acreedor. La investigación, como recordarán, le llevó a London circunstancia que pudo aprovechar para entrevistar al siempre inspirado escritor, Agilulfo Trévelez que, al parecer, le dijo: “Usted, Mr. Ego, es uno de mis personajes favoritos y necesito de sus aptitudes y actitud para construir al protagonista de un relato” Ego, ni corto ni perestroiko, preguntó: “¿Cuánto cobraré?” Cerrado el multimillonario contrato comenzó a ilusionarse por el proyecto que consistía en enviarle en una nave espacial a una velocidad notablemente superior a la de la luz de tal manera que aunque, desde la perspectiva de nuestro antropólogo, el viaje dura diez años cuando regresa a la Tierra corre el año 2216 de nuestra era. El giro argumental absurdo consiste en que gracias a haber suscrito antes de su partida un contrato del que no se puede dar de baja nunca con una compañía especializada en estafas en el ámbito de las telecomunicaciones, Ego puede hacer llamadas al pasado, nuestro presente; comunicaciones que aprovecha para dictar a nuestros redactores las que él llama «Crónicas retroactivas» que hoy comenzamos a publicar en Le Rosaire.

Gervasio Friztgerald
Director de LE ROSAIRE.

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