-No somos nadie. Tautología.
-Nunca serás nada. Dogma de fe.
-Fuí feliz. Añoranza.
-¿Qué será, será...? Banda sonora original.
xoves, decembro 29, 2005
Acerca del ser.
Publicado por
Sergio B. Landrove
el
29.12.05
2
comentarios
Sección o secciones: Cuentos., Restralletes
venres, decembro 23, 2005
Felicitación.
Don Melchor tras cruzar el umbral de la cuadra no pudo contener las lágrimas al ver por vez primera al niño Dios y recordar lo que había leído en el vuelo de los pájaros: que aquella piel sonrosada iba a terminar atravesada por clavos y lanzas.
Muy feliz Navidad todo el año.
Publicado por
Sergio B. Landrove
el
23.12.05
4
comentarios
luns, decembro 19, 2005
Soñar (II).
O sono é o noso
El sueño es lo nuestro.
(Gonzalo Navaza. A torre da derrotA.)
Los sueños son fascinantes. Representan el nexo entre lo que hemos convenido en llamar “lo real” y “lo ficticio” (Repito, a riesgo de cansar a un eventual lector fiel de esta constelación, que en mi opinión “lo ficticio” también es “real” y que su opuesto debe identificarse con la palabra “acaecido”) Los sueños son tan acaecidos como ficticios, en ellos ambas pacelas se mezclan: usan de la materia de lo vivido sin diferenciar entre acaecido o pensado –tanto lo leído en un libro como cualquier anécdota son elementos de los que se puede nutrir nuestra imaginación para montar el sueño- y el propio sueño –pura “irrealidad”- puede determinar nuestro comportamiento cotidiano generando miedos pero también ilusiones.
Pero los sueños son más que esas milagrosas construcciones de nuestra mente mientras dormimos. La imaginación se alimenta de sueños. La literatura esta llena de sueños. (…) yo no he dejado de soñar leyendo (Jose María Merino. En un foro del diario El Mundo) También soñamos despiertos y no sólo historias sino también mundos nuevos, esos son los sueños de los hombres de acción.
Todos los hombres sueñan, pero no del mismo modo. Los que sueñan de noche en los polvorientos recovecos de su espíritu, se despiertan al día siguiente para encontrar que todo era vanidad. Más los soñadores diurnos son peligrosos, porque pueden vivir su sueño con los ojos abiertos a fin de hacerlo posible (T. E. Lawrence. Los siete pilares de la sabiduría)
Publicado por
Sergio B. Landrove
el
19.12.05
0
comentarios
Sección o secciones: Oniria.
Soñar (I).
está lo que más importa.
(Antonio Machado. Los complementarios.)
Logré encontrar el artículo sobre los sueños de los escritores que había prometido compartir con uno de mis anónimos glosadores (y, por supuesto, también con usted):
SUEÑOS.
Félix Romeo (ABCD las artes y las letras. Septiembre. 2005)
Entre los libros que nunca publicaré está una antología de sueños reales de escritores. No los sueños inventados en sus ficciones, los que inventa Antonio Tabuchi o los que recogió Borges, sino los sueños que los escritores anotan en sus diarios, en sus cartas, en sus memorias… Recojo todos los sueños pero me interesan más los sueños soñados antes de las teorías de Sigmund Freud. Walter Scott escribe en sus Diarios: «11 de junio de 1826. Malos sueños referentes a la pobre Carlota. Me desperté pensando que mi vieja e inseparable amiga estaba a mi lado, y sólo cuando estuve totalmente despierto es cuando me convencí de que ella era una sombra lejana y que mi cama estaba viuda. Creo que los fenómenos de los sueños se deben en gran parte al doble contacto que se tiene lugar cuando al dormir ponemos una mano sobre la otra. Cada una de ellas da a la otra la sensación de contacto, y nuestra fantasía durmiente atribuye esa complicada sensación a acción de otro ser, cuando, en realidad ha sido producida por la acción recíproca de nuestros propios miembros.»
En una libreta con dos anillas metálicas voy listando los sueños que leo: Cesare Pavese, en El oficio de vivir/El oficio de poeta, páginas 257, 259, 287 y 288…; Lorenzo Villalonga, en Diario de Guerra, páginas 55, 56 y 57; Margarite Duras, en Outside, páginas 253 y siguientes; Stephen Spender, en Journals 1939-1983, páginas 145y 146, 189,…; Carlos Edmundo de Ory, en Diario I, páginas 76, 128, 300…; Pier Paolo Pasolini, en Mamma Roma, páginas 143 y 144: «Es como si hubiera escrito páginas de una novela o poemas y –mientras duermo, mientras estoy ocupado en otra cosa- un rebaño de personas mediocres, sucias, inconsciente , feroces, llenas de la fúnebre alegría de los militares o de las asociaciones de estudiantes, entraran en mi estudio, revolvieran mis manuscritos, cogieran algunas páginas para pisotearlas, arrancarla, destruirlas»
(…)
Pero desde que recopilo esta antología de sueños de escritores realizo otra, que cada vez me parece más enigmática, de escritores que no anotan sus sueños, o que quizá no sueñan: Miguel Torga, Joe Orton, Ángel Crespo, Truman Capote, Turgueniev, André Gidé…
Publicado por
Sergio B. Landrove
el
19.12.05
0
comentarios
Sección o secciones: Oniria.
xoves, decembro 15, 2005
Ladrones.
Publicado por
Sergio B. Landrove
el
15.12.05
0
comentarios
Sección o secciones: Oniria.
mércores, decembro 14, 2005
Mundo prosaico.
Al tercer año se crearon las comisiones de versificación en los Ayuntamientos pues, como dijo el presidente: “…si logramos trasladar a los entes locales los indudables beneficios que la poesía ha reportado a nuestra convivencia podremos alcanzar la tan ansiada y, hoy probable, felicidad” Precisamente el romance DEL PLAN URBANÍSTICO DE LA VILLA Y CORTE fue el que supuso la quiebra del sistema. Las graves dificultades que el redactor tuvo para rimarlo le llevaron a usar el verso libre en el artículo 127. Como auténticos perros de presa los constructores se agarraron a aquella imperfección para burlar el propio plan. Los jueces tuvieron que aplicar aquél artículo del código penal, ya casi olvidado, que decía:
“Al funcionario que acepte
de parte de un constructor
dádiva, don o presente
a cambio de ser autor
de acto, norma o expediente
que autorice, al tal factor,
a edificar libremente
sin respeto al redactor
de la norma competente,
castíguese como autor
con la pena procedente
para un delito mayor.”
Y por esa brecha volvió la prosa y con la prosa el mundo en que vivimos igual al que, con tanto esfuerzo, nuestros ancestros habían superado.
Publicado por
Sergio B. Landrove
el
14.12.05
0
comentarios
Sección o secciones: Cuentos.
martes, decembro 13, 2005
Profeta en su tierra.
“¡A vivir! ¡A vivir!” –gritaba, corriendo por la calle, un hombre bastante parecido a James Stewart. Aquel día todos se saludaron amablemente y las reparaciones, las comidas y los cortes de pelo revelaron la existencia de Dios.
II
El zapatero persuadido por el doble de James Stewart decidió pasarse al bando de los antiprocastinadores*.Pero aquella mañana se durmió y las obligaciones retrasadas le amordazaron la sonrisa.
III
“¡A vivir como se crea adecuado!” –era el lema que su vecino gritaba aquella mañana. Muchos no llegaron a sus trabajos porque estuvieron llamando por teléfono a amigos con los que hacía años que no hablaban.
IV
“¡A vivir! ¡A vivir!” –gritaba una mañana más el sosias de la mítica estrella de hollywood. Ya pocos sonreían en el pueblo. “Cada vez madruga más”; “Me despierta a los niños”; “Tengo turno de noche y justo cuando me acuesto…”
V
“¡A vivir! ¡A vivir!” El opositor, perturbada su sagrada concentración por los gritos, salió a la ventana y disparó a aquel individuo tan pesado.
VI
El delegado del gobierno tomó las riendas de la investigación ante la inactividad de la policía del pueblo.
- “¿Quién mató a este actor?” Preguntó enseñando una foto del finado sonriente en un charco de sangre.
-“Fuenteovejuna, señor”
Todos se habían puesto de acuerdo. Aunque menos optimistas fueron felices tras la muerte de aquel sujeto larguirucho que corría por las calles nevadas proclamando la necesidad de ser mejores cada día.
*Antiprocastinador. Adjetivo construido por José Antonio Marina en su ensayo La inteligencia fracasada. Teoría y práctica de la estupidez. (2004) a partir del término latino “procastinador” que hacía referencia al que deja las cosas para mañana. Los antiprocastinadores son los que aprovechan todos los instantes de su tiempo sin dejar para mañana lo que pueden hacer hoy. Los “traperos del tiempo” en afortunada expresión de don Gregorio Marañón.
Publicado por
Sergio B. Landrove
el
13.12.05
0
comentarios
Sección o secciones: Cuentos., Restralletes
luns, decembro 12, 2005
Un sueño.
He matado a un hombre que no conocía de nada arrojándolo por la ventana del comedor de casa de mi abuela. Le he empujado como en un sueño, desentendiéndome de las consecuencias de mi obrar. Todo se vuelve misterio. Decido entregarme a la policía pero antes quiero explicárselo a mis padres, les llamo por teléfono y no contestan. Recuerdo que han ido de viaje.
La conciencia no deja de remorderme y cuando mis padres regresan me cito con ellos en una cafetería y les cuento todo. A través de la cristalera del bar vemos llegar un coche patrulla. «Vienen a por mí», digo. Me esposan y me conducen a la comisaría. Durante el trayecto no dejo de pensar en si me conviene más declarar o no decir nada, en si mis padres conocen a algún abogado o tendré que fiarme del de oficio… Tengo miedo, sé que mi versión «lo maté como en un sueño» no me servirá de nada pues no me entregué después del homicidio (ya han pasado tres días) y ni siquiera he llegado a entregarme, me han detenido.
17 de febrero de 2005.
Publicado por
Sergio B. Landrove
el
12.12.05
0
comentarios
Sección o secciones: Oniria.
venres, decembro 09, 2005
Cuatro fábulas crípticas.
Cuando por la noche las hormigas finalizan su jornada laboral las páginas de los libros recuperan su mudez.
El rinoceronte minucioso tuvo que abandonar su gran pasión: el maquetismo.
Los monos, asustados por su parecido con los hombres, decidieron no afeitarse más.
La pantera se creía noche.
Publicado por
Sergio B. Landrove
el
9.12.05
0
comentarios
Sección o secciones: Cuentos., Fábulas crípticas
xoves, decembro 08, 2005
Televisión.
Publicado por
Sergio B. Landrove
el
8.12.05
0
comentarios
Sección o secciones: Cuentos., Restralletes
mércores, decembro 07, 2005
Una fábula más.
-¿Cómo que "el homínido"? Un homínido no puede ser protagonista de una fábula. Nos merecemos algo más: un relato que, en definitiva, es una pequeña parte de La Historia.
Publicado por
Sergio B. Landrove
el
7.12.05
0
comentarios
Sección o secciones: Cuentos.
martes, decembro 06, 2005
Uroboros.
El libro, una trepidante intriga relacionada con los diarios personales de uno de los ayudantes del constructor de la catedral de León, cayó ante los pies de una anciana que paseaba por la acera aprovechando el sol del mediodía. No sin esfuerzo la mujer se agachó y recogió el tomo: « ¡Qué sorpresa! –le dijo- ¿Cómo sabías que estaba pensando en ti?» Había oído hablar tanto del libro que decidió subirlo a su casa para que la acompañase en las tardes de aquel invierno tan frío. En primavera lo terminó. Nunca había leído una novela y aquella la había seducido « ¿Hasta dónde llegará la ficción?»
Fue a la biblioteca pública y devoró dos tratados de arquitectura gótica y una historia de las herejías medievales. Unos libros le fueron llevando a otros y encontró gusto por la poesía y el teatro. Siempre se la veía con un libro bajo el brazo.
Al invierno siguiente no era capaz de comprender como Amalia, su mejor amiga, era capaz de perder el tiempo leyendo «Lo que es del César», el insustancial bestseller de moda.
Publicado por
Sergio B. Landrove
el
6.12.05
2
comentarios
Sección o secciones: Cuentos., Restralletes
luns, decembro 05, 2005
Sombra.
Publicado por
Sergio B. Landrove
el
5.12.05
0
comentarios
Sección o secciones: Cuentos., Restralletes
sábado, decembro 03, 2005
Vacío perfecto.
Catálogo del vacío perfecto (IV)
Como recordarán en esta sección pretendo dejar constancia de los libros invisibles que conforman el vacío perfecto. Esta acertada expresión pertenece al título de un libro del escritor polaco Stanislaw Lem.

Vacío perfecto (A perfect vacuum, 1971) es una colección de críticas de libros imaginarios que guarda semejanzas, dentro de las obvias diferencias entre los dos escritores, con la obra de Bolaño de la que le escribí más abajo. Contiene quince reseñas de novelas y ensayos invisibles, el imaginado discurso de un inexistente premio Nóbel (Alfredo Testa) y, quizá lo más interesante, la propia crítica de Vacío Perfecto, el libro de Lem. En esta última cargado de ironía traza un revelador ensayo sobre estos juegos de espejos literarios. Ante la dificultad de encontrar la obra en librerías, incluso en las de viejo (no dejen de acudir a su biblioteca pública) reproduzco parte del primer capítulo en que un anónimo crítico desmenuza a Lem:
«La crítica de libros inexistentes no es una invención de Lem. Encontramos intentos parecidos no sólo en escritores contemporáneos como Borges (…) sino en otros mucho más antiguos, ni siquiera Rabelais fue el primero en poner en práctica esta idea. Sin embargo Vacío perfecto constituye una especie de curiosum (…) ¿Cuál fue su propósito? ¿El de sistematizar la pedantería o la broma? Sospechamos que en este caso se trata de un subterfugio jocoso, viéndose confirmada esta impresión por la introducción, interminable [Realmente es interminable dado que esta introducción a la que hace referencia el crítico no existe. Sergio B. Landrove.] y muy teórica (…) En el párrafo siguiente de la introducción (AUTOZOILO) leemos: “La literatura nos ha hablado hasta ahora de personajes de ficción. Nosotros iremos más lejos: hablaremos de libros de ficción. En ello vemos una posibilidad de recuperar la libertad creativa y un ensamblaje de dos espíritus contradictorios el de autor y el de crítico.”
(…)
Todo esto, si es una broma, resulta un tanto cargante. Y, lo que es más, esta introducción sirve a Lem para engañar al lector (y tal vez a sí mismo), ya que Vacío perfecto se compone de unas seudoreseñas que no son, tan sólo, un compendio de chistes. Yo los dividiría, en desacuerdo con el autor, en tres grupos:
1) Parodias, pastiches y burlas: a este grupo pertenecen Robinsonadas, Nada o la consecuencia, (…), Tú y Gigamesh. Señalemos que la posición adoptada en Tú es bastante arriesgada, ya que inventar un libro malo para poder destrozarlo en una crítica porque es malo es realmente un recurso fácil. (…)
2) Apuntes en borrador (al fin y al cabo, no son más que unos borradores sui generis): Gruppenführer Louis XVI, Idiota y Cuestión del tempo. Cada uno de ellos podría ser quizá el embrión de una buena novela. Sólo que esas novelas primero deberían estar escritas. (…) Por eso habla en el AUTOZOILO de la pobreza de la materia prima creativa, de la pesadez artesanal de fabricar frases del tipo “la marquesa salió de casa a las cinco (…)
[El tercer grupo está integrado –según el crítico que le dedica un amplio comentario que aquí no viene a cuento- por el discurso apócrifo del premio Nóbel]
(…)
Es un libro sobre sueños que jamás se cumplen. Y el único ardid que le queda todavía a Lem sería un contraataque: afirmar que no fui yo, el crítico, sino él mismo, el autor, quien escribió la presente reseña, e incluirla, como un texto más, en Vacío perfecto»
No fue está la última incursión de Lem en el género. Recientemente la Editorial funambulista ha publicado Provocación que se basa en dos obras inexistentes, la de un historiador alemán que niega el holocausto nazi y, otra, aparentemente menos polémica, que describe la vida en nuestro planeta durante un minuto. Aún no he podido leer esta Provocación, si llego a hacerlo ya les comentaré.
NOTA: Alianza Editorial en su colección El Libro de Bolsillo está publicando una Biblioteca Lem, en la que esperemos llegue a aparecer Vacío perfecto.
Publicado por
Sergio B. Landrove
el
3.12.05
2
comentarios
Sección o secciones: Catálogo del vacío perfecto., Los archivos de la O.P.A.
venres, decembro 02, 2005
Omnia vanitas.
El escritor bisoño después de que alguien le dijera «te estás convirtiendo en un maestro del relato breve» no pudo contener una sonrisa de oreja a oreja. Minutos después leyó una crítica a su obra que la calificaba de «extraordinaria» y «más que recomendada». La sonrisa le siguió creciendo hasta que las comisuras de los labios se le encontraron en la nuca y su cabeza cayó al suelo cercenada por la vanidad.
Publicado por
Sergio B. Landrove
el
2.12.05
0
comentarios
Sección o secciones: Cuentos., Restralletes
Bienvenida.
En todo caso, haya recalado cómo haya recalado aquí, sea muy bienvenido y reciba mi más afectuoso agradecimiento por el tiempo vivido leyendo este diario.
Publicado por
Sergio B. Landrove
el
2.12.05
0
comentarios
xoves, decembro 01, 2005
Más fábulas crípticas.
Atraídas por el olor, las moscas buscan un paso en la solidez del roble. Arremeten una y otra vez contra la puerta confiando en que sólo por su ilusión y esfuerzo alcanzarán lo imposible.
VI
Nada hacía disfrutar más a la araña que oír el crujido de las cucarachas bajo los zapatos de los humanos.
Publicado por
Sergio B. Landrove
el
1.12.05
2
comentarios
Sección o secciones: Cuentos., Fábulas crípticas