luns, outubro 25, 2010

Abusos (y usos) de las notas al pie.

Los amigos de El coloquio de los perros (a los que nunca les agredeceré lo suficiente su hospitalidad) acogen en su núm. 27 una pequeña antología de usos y abusos de las notas al pie de página.

Si les apetece leerla pulsen el título:




Y, por favor, no dejen de leer el resto de la ciberrevista.

3 comentarios:

Fernando Valls dixo...

Hombre, Leandro, las notas te las puedes saltar tranquilamente, pero como se entere Sabino Ordás que lo haces, seguro que no te lo perdona... Y, además, algo puedes aprender en ellas, incluso en las largas. Hasta en Villagarcía de Arosa tiene que haber cosas que no se sepan aún, que diría el gran Valle. Pero en una colección de clásicos, como es la Austral, los lectores esperan ese tipo de aclaraciones, puesto que es una de las características de la serie. Lo que no está nada bien es que hagas trampas, comparando los comentarios que deja un autor de ficción a pie de página, en una novela, con las notas léxicas o históricas de una ed. filológica, que tienen una función muy diferente.
Tú es muy probable que sepas que la copla "Fui por laranxas o mar..." no sólo tiene un origen popular sino que también ha pervivido hasta la poesía contemporánea, de Lorca a Pedro García Cabrera, y eso hay que documentarlo, pero habrá otros muchos lectores que no lo sepan y esa información les puede ser útil. Y esto, a los que damos clase, nos consta.
Lo importante, Leandro, es si el conjunto de las notas al texto ha servido, al fin y a la postre, para entender mejor el libro. Si me dice que no, me explicas por qué y las razones son convincentes, me preocuparía. Pero con las manidas razones que utilizas, ese artículo que tú escribes se había escrito antes igual, millones de veces, me cuesta mucho trabajo tomarte en serio.
¿Podrían ser las notas más breves? Sin duda. ¿Se convierten en zancadillas para la lectura? No lo creo, puesto que -como le he empezado diciendo- siempre se las puede uno saltar. Pero si se critica su extensión tiene que ser con razones mejor fundadas. Saludos desde el planeta de los simios.

Sergio B. Landrove. dixo...

Sr. Valls, muchas gracias por leer mi antología de abusos y más aún por pararse a comentarla en esta constelación. En Vilagarcía no saben todo y yo aún sé menos, por eso soy muy aficionado a las a las notas al pie.

Efectivamente Sabino Ordás me ha regañado más de una vez por saltarme las notas de algunos textos y por no terminarme nunca los chupitos de orujo.

Su comentario me ha hecho ver que la antología de notas sólo recoge abusos (por lo que sobra el “(y usos)” del título), abusos en las ediciones filológicas y abusos en los textos de ficción. Me faltó la sección de usos ortodoxos porque no recogí notas de esas que usted dice sirven para entender mejor el libro, salvo quizá una, la que firma usted de las laranxas do mar, gracias a la que he conocido, entre otras cosas, al poeta García Cabrera.

Pero sigo sin entender qué aporta a la comprensión del texto (no al conocimiento, ni a la cultura) una nota como la que explica cosas que hay, hubo y se hicieron o la gente que vivió en la calle de la Magdalena a raíz de ser mencionada en el texto. También reconozco que es en parte pertinente la relativa a la tristeza del payaso, pero es muuuuuuuuuuy larga, aunque podamos saltárnosla; además si dejamos de leerla cuando deja de aportar cosas (a partir de “Aduzco aquí sólo tres ejemplos muy distintos, en otras tantas artes...”) nos perdemos el comentario bien interesante, pertinente y útil que hace sobre el lema de los humoristas del 27.

Siento haberle decepcionado usando razones manidas y lamento haber escrito un artículo que ya estaba escrito: lo anoto en mi lista de fracasos. Por otra parte me llena de alegría que esperara algo bueno de mí (me encantan las interpretaciones sensu contrario).

Mil gracias por su excelente edición de esos cuentos de Mihura que me permitió acercarme a muchos que desconocía, también disfruté mucho del número de Quimera que le dedicó.

Seguiré sin saltarme sus comentarios al pie sean de la extensión que sean.

Un abrazo desde el Atlántico.

Fernando Valls dixo...

Sergio, a veces, a los que anotamos nos pasa lo que a los novelistas que empiezan, que se nos vamos la mano y ponemos casi todo lo que sabemos de la materia, más de de lo estrictamente necesario. Pero, en suma, a los libros hay que juzgarlos por el conjunto de lo que ofrecen, no por los detalles mínimos. Saludos desde una helada Berlín.