venres, febreiro 03, 2006

Sabino Ordás, un centenario preterido. (I)

ARCHIVOS DE LA O.P.A.
Quién no es quién (III)







Sabino Ordás en Crémenes verano de 1994.
Fotografía amablemente cedida por José María Merino que me puso en la pista de las demás que ilustran estas notas.

Don Sabino Ordás nació en Ardón (León) en 1905 por lo tanto acaba de cumplir cien años durante las celebraciones de los quinientos años del hidalgo don Quijote sin que las autoridades estatales, autonómicas ni las provinciales hayan recordado el redondo aniversario del patriarca de nuestras letras que sólo ha sido festejado por sus más próximos. Ni siquiera la excusa de que el de Ardón sea el responsable de una edición comentada de las aventuras del caballero de la triste figura* ha sabido ser usada por nuestros políticos para conmemorar en vida al maestro que no dudarán en llorar cuando nos falte, Dios quiera que sea dentro de muchos años.

Don Sabino cursó el bachillerato en León y se licenció en Filosofía y letras por la Universidad Central. En Madrid formó parte activa del grupo de la Residencia de Estudiantes donde trabó una profunda amistad con, entre otros, Luis Buñuel que mantuvieron a través de una correspondencia delirante hasta la muerte del cineasta. Ordás llegó incluso a participar en el rodaje de la segunda película del calandés (La edad de oro, 1930) como el mismo contó en un artículo publicado en el diario Pueblo:

Y ahora que leo en la prensa madrileña que se acaba de estrenar La Edad de Oro (…) no puedo menos que recordar mi fugaz aparición en sus imágenes, tan locas y tan vitales, con Juanito Esplandiú, Juanito Castañé y Joaquin Roa, todos enlevitados en las escenas de la fiesta que se rodaron en los estudios Billancourt, a donde llegamos a requerimiento de Luis con Pepín Bello, en una loca excursión desde Madrid

(CORRESPONDENCIA. Pueblo Literario. 10 de mayo de 1978)

Después llegó la Guerra Civil en la que luchó en el bando republicano donde se reencontró con viejos conocidos como Buenaventura Durruti con el que ya había coincidido en León siendo ambos niños y monaguillos de la iglesia de Santa Ana como cuenta en su artículo BUENAVENTURA DURRUTI Y LOS ÚLTIMOS LANCIENSES publicado, también, en Pueblo Literario el 3 de noviembre de 1978. La derrota le condujo, como a tantos compatriotas, al exilio que el vivió primero en México y después en los Estados Unidos de América.

*LOS INMORTALES en Cuentos del origen del mono. Juan Pedro Aparicio (Destino, 1989)

6 comentarios:

Anónimo dixo...

Yo no sabía de Sabino Ordás, interesante personaje. Tampoco conocía sus relaciones con Buenventura Durruti. Ya que está usted recuperando figuras olvidadas me gustaría recordar el Romancero de Durruti que escribió el también olvidado Chicho Sánchez-Ferlosio para el documental "Buenaventura Durruti, anarquista". Aunque esta es una página fundamentalmente literaria cantautores como Chicho Sánchez-Ferlosio permiten que entremezclemos la literatura con la música, o sea que no creo que sea mal lugar para recordarlo.
También está haciéndole un homenaje el cantautor berciano de nacimiento y gallego de adopción, Amancio Prada, en su espectáculo "Hasta otro día Chicho".
Síganos contando de Sabino Ordás, se lo agradecemos.

Sergio B. Landrove dixo...

Durruti era leonés y, como diría mi amigo, Miguel Ángel González,no es extraño que el anarquismo arraigase tanto en tierras tradicionalmente tan colectivistas como las leonesas.

Afortunadamente pude ver el documental del que habla. No se puede dudar que las bellas canciones de Ferlosio son literatura... he escuchado algunas en la versión de Amancio Prada. Además Chicho puso música a poemas de otros como Martín Gaite o García Calvo.

Muchas gracias por el comentario y.

Miguel Ángel dixo...

«Descubrí los poemas de Rosalía cuando apenas tenía 17 años; estaba estudiando en Valladolid y allí, en Castilla, sentí el apego a mi tierra leonesa a través de sus versos»
http://www.diariodeleon.es/inicio/noticia.jsp?CAT=113&TEXTO=4339676

Sergio B. Landrove dixo...

Sobre Amancio Prada escribió un cariñoso comentario don Sabino en 1979 en el que dice:

Quiero hacer hincapié en como esa fideliad de AP para con sus temas habituales, para consigo mismo en definitiva, tiene unos ámbitos geográficos y culturales muy precisos. Porque yo le veo ejercer su magistral joglaría "por los caminos del noroeste", por los senderos de esa cultura común a la que el abandono por parte de una crítica y una universidad tópicas, estériles y carrileras están condenando al olvido o al silencio, como si sus products literarios y artísticos fuesen casualidades o hechos aislados...

Gracias por su comentario.

Anónimo dixo...

durante tiempo y hasta que no vi una foto de los caminos del esla, pense que sabino ordas era una invencion de varios escritores, hay dias que todavia lo creo

paramensis

Sergio B. Landrove. dixo...

Amigo Paramensis, yo no dudo del caracter ficticio de don Sabino pero tampoco de su realidad. Cada sía que pasa estoy más convencido de que la realidaad es más que lo que tendemos a llamar así (lo meramente acaecido), la realidad es una mezcla inseparable de lo acaecido y lo ficticio. Sabino Ordás es real precisamenet por ser la invención de Merino, Mateo y Aparicio.

Gracias por tu comentario.

Un abrazo berciano.